La
rabia es una enfermedad aguda del sistema nervioso
central que afecta a mamíferos, incluidos los
humanos. Es causada por un virus Rhabdovirus que se
transmite por la saliva. Vectores animales importantes
incluyen: perros, gatos, murciélagos, mangostas,
zorros, mapaches, y lobos.
Este virus ataca al sistema nervioso
central, y si no se trata con la máxima urgencia,
acaba provocando la muerte del enfermo. Cuando una
persona se contagia, los síntomas de la enfermedad
pueden tardar entre 30 y 180 días en manifestarse.
Tratamiento.
El tratamiento inmediato después
de la exposición al virus de la rabia (e.g.
mordedura) impide el desarrollo de los síntomas,
los cuales en ausencia de tratamiento conducirían
irremediablemente a la muerte. Es recomendable lavar
con agua y jabón, cuidadosamente y sin raspar
la herida, ya que de este modo se ayuda a eliminar
el virus, y acudir de inmediato a un centro hospitalario
para recibir atención especializada. Tal atención
en general consiste en la aplicación de la
vacuna post exposición en los dos días
siguientes a la mordedura.
En los países de América
es considerada un problema de salud pública
de importancia y se llevan adelante programas de vigilancia,
prevención y control acordes a las recomendaciones
del Comité de Expertos en rabia de la Organización
Mundial de la Salud. Las medidas de prevención
de rabia en humanos comprenden tanto al tratamiento
profiláctico pre o post exposición como
las de intervención sobre los huéspedes
del virus de la rabia: el perro, los murciélagos
y otros mamíferos terrestres.
Si te han quedado dudas sobre este tema, no
dudes en consultar a tu veterinario